

NO QUEREMOS INCUMPLIR NUESTRA PALABRA,ASI QUE:
AGORA:AÚN QUEDA POR LLEGAR LO MEJOR DE AMENÁBAR¡¡¡¡¡
Si hay un director español que ahora mismo puede hacer lo que le venga en gana desde el punto de vista cinematográfico, ese es Alejandro Amenábar.
Amenábar está un punto por encima del resto de directores en cuanto a los medios disponibles a la hora de realizar un film. Es el caso de Ägora, cuyo estreno ha arrasado en las carteleras de todo el país y que va camino de seguir en esa línea, ya que a medida que pasan las semanas, va ganando muchos más espectadores.
El binomio Amenábar / Mateo Gil, que tan buenos resultados ha obtenido, ha vuelto a colaborar para la realización de la película, siendo el guión de la misma de Gil, algo que se refleja desde el principio del metraje.
Sin embargo, y aunque en anteriores ocasiones el binomio funciona a la perfección, en este caso no hemos quedado demasiado satisfechos, al menos desde la perspectiva de lo cinematográfico. Con una inversión de 50 millones de euros, que quedan reflejados en toda la recreación de la Alejandría del siglo IV ( impresionante la ambientación y la representación que hace Amenábar) y con una puesta en escena excelente, secundados con unos planos impresionantes que merecen la pena ser vistos en la gran pantalla, con una realización impecable, y con unas tomas y movimientos de cámara que sólo puede llevar a cabo Amenábar, entre otras cosas porque dudo de que haya ahora mismo un director español que tenga tal capacidad para la realización y el movimiento de la cámara, a la película parece faltarle algo para convencernos del todo.
La acción se centra en Alejandría, siglo IV, en pleno desmoronamiento del imperio romano, en una ciudad en la que los conflictos religiosos se instalan en la sociedad y que hacen peligrar la joya de la corona de la ciudad, su biblioteca, uno de los mayores tesoros del mundo desde el punto de vista cultural. Los conflictos religiosos entre cristianos y paganos, con Hipatia ( Rachel Weisz) como profesora de astronomía y defensora de la biblioteca, filósofa preocupada en buscar la lógica del movimiento de la tierra y de los planetas, que al final se ve involucrada por otros y merced a la inercia de los conflictos en una guerra que no busca y que termina por derivar en su trágica y atroz muerte. Todo esto termina por conformar una película en la que Amenábar deja y trasmite un mensaje diáfano. El rechazo más absoluto a todo dogma, a todo fundamentalismo religioso y a toda forma de violencia para la aceptación de ideas a la fuerza. En eso Amenábar es tajante, la imposición violenta de las ideas no lleva más que al totalitarismo y a la muerte, y en eso la Alejandría del siglo IV no está tan lejos del tiempo actual. Agora convertida en paradigma de la no-violencia y no-fundamentalismo de religiones.
A pesar de todo esto, que son suficientes argumentos para realizar un buen film, la película carece de un casting apropiado, los secundarios parecen quedarse a medias y su capacidad de trasmitir sentimientos se resiente, algo que nota el desarrollo y el ritmo de la película. Sólo Rachel Weisz (un lujo de actriz) parece estar a la altura, y eso que aún se le puede sacar mucho más.
Aún así, sin ser la mejor película de Amenábar, merece la pena verla, el trabajo del director se ve refrendado en muchos momentos importantes, y su mensaje, incluyendo el homenaje a un personaje tan importante como Hipatia y a su obra, llega y cala hondo, aunque algunos intenten ver un mensaje feminista que no es tal. No obstante, otros, pocos quizás, nos quedamos con la esencia de ese Amenábar de “Tesis” o “Abre los Ojos”.
Tamaran Fm.

